El valor de la transparencia (III)

En “El valor de la transparencia (I) y (II)” identificábamos la necesidad de crecer a un mayor ritmo como nuestro mayor problema a resolver y ofrecíamos una participación en los ingresos de la empresa a quienes nos ayuden a conseguirlo como mejor solución. En “El valor de la transparencia (III)” aportamos una pieza fundamental, sin la cual el puzzle quedaría incompleto.

Si bien es cierto que Merkagune requiere de una gran audiencia para mostrar todo su potencial, no es menos cierto que esto mismo es aplicable a cientos de proyectos que han fracasado. La audiencia ha de ser una consecuencia de la utilidad que el usuario encuentre en nosotros. Por esta razón, hemos de centrar nuestra atención, no tanto en crecer, que también, como en aportar el máximo valor a cada usuario que nos hubiera prestado su confianza. Es mejor ser muy relevante para pocos, que poco relevante para muchos.

Lo que he dicho parece una obviedad, pero no lo es tanto. Cuando te involucras pasionalmente con un proyecto y pruebas diferentes piezas que no acaban de encajar, es muy fácil caer en la tentación de apuntar el dedo en cualquier dirección, menos en la propia. De hecho, la búsqueda de culpables ajenos suele ser una práctica de lo más habitual: nos faltan recursos, necesitamos un socio capitalista o estratégico que apueste por nosotros, hemos tenido mala suerte, no están entendiendo nuestro mensaje y una larga lista de medio verdades, que no dejan de ser también medio mentiras.

Contaré una historia para ilustrar lo que digo. Antes de dedicarme a internet, trabajaba en el mundo discográfico. A los 22 años creé mi primera empresa en Londres, unos populares estudios de grabación donde produjimos importantes éxitos que alcanzaron las posiciones más altas en las listas nacionales británicas. La mayor parte de nuestros clientes, sin embargo, eran bandas desconocidas que acudían a nosotros a realizar sus primeras maquetas. Grabamos a miles de músicos durante casi una década. Algunos triunfaron, como Jamiroquai o Primal Scream, pero la inmensa mayoría desaparecieron sin ninguna trascendencia.

Era muy común escuchar a músicos decir que ellos eran mucho mejores que la “mierda” de artistas que aparecían en “Top of the Pops”, el programa de televisión de la BBC donde se presentaban los discos más vendidos de la semana. “Nuestro problema es que nadie ha apostado por nosotros. Si lo hicieran, venderíamos miles de discos”, decían. Sin embargo, cuando ibas a sus conciertos, normalmente en salas pequeñas fáciles de llenar (a nada que su música hubiera inspirado alguna reacción emocional mínimamente alejada de un bostezo), veías que estaban medio vacías. Yo siempre pensaba: “Si queréis que inviertan en vosotros, comenzad por comunicar algo que tenga alguna relevancia para alguien, aunque fuera en vuestro círculo más cercano. Llenad primero el pub de la esquina y dejaos de pensar en el Royal Albert Hall”. Estamos hablando de miles de artistas que, con más ego que alma y voluntad que talento, soñaban obsesivamente con el estrellato, mientras se estrellaban una y otra vez en el proceso contra la cruda realidad.

¿Estaré yo ahora cometiendo ese mismo error con Merkagune? ¿Tenemos alguna relevancia para alguien o somos completamente irrelevantes? Solo de pensar que esto último pudiera ser cierto, me pongo a temblar.

El equipo de Merkagune tenemos perfectamente interiorizado que el éxito no es un fin, sino una consecuencia del trabajo bien hecho. Parece un tópico, pero en nuestro caso es una realidad vocacional. Dedicamos gran parte de nuestra energía a buscar vías que nos permitan ser útiles a la sociedad. Ser un inútil no le gusta a nadie y no quiero dramatizar, pero cuando has trabajado duro y desarrollado una plataforma tan avanzada como la que nosotros hemos puesto a disposición de nuestros usuarios, la mera idea de que todo ese esfuerzo, dinero e inteligencia (o falta de 😉 ) no hubiera servido para nada, produce un gran desasosiego.

Para evitarlo, además de establecer alianzas con otras empresas y organizaciones con el fin de ampliar nuestra audiencia, nos hemos propuesto llegar a acuerdos de colaboración con comercios locales que ofrezcan productos y servicios que tengan una mayor utilidad en el día a día de nuestros usuarios. Está bien ofrecer exóticos viajes y exotéricos tratamientos de belleza, pero el hecho de que Merkagune no cobre comisión y traslade los descuentos del comerciante íntegramente al consumidor, ha de servir para algo más. Por ejemplo, para trabajar con sectores que la competencia rechaza por su baja rentabilidad y que nosotros estamos convencidos pueden aportar un gran valor: restaurantes con menú del día, bares, cafeterías, panaderías, carnicerías, pescaderías, fruterías, pequeños supermercados, salas de conciertos, etc.

Nuestra intención es contactar eventualmente con todos ellos y plantearles que ofrezcan un pequeño detalle de cortesía a nuestros usuarios. Esto será suficiente motivo para que nosotros promocionemos sus negocios en nuestra página web, boletín semanal, teléfonos móviles y redes sociales. Nuestra visión es que el usuario de Merkagune se acostumbre a utilizar nuestra aplicación para geolocalizar aquellas ofertas más cercanas en cualquier sector y en cualquier lugar y se beneficie de un pequeño, mediano o gran descuento en todo aquello que necesite en cada momento. No buscamos provocar compras impulsivas, sino cubrir necesidades reales.

Este es nuestro reto y os invitamos a que nos enviéis propuestas que nos ayuden a superarlo.

Eskerrik asko!

Arturo Tirador

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5 thoughts on “El valor de la transparencia (III)

  1. Muy buenas Arturo;

    Felicidades por el proyecto y por el blog, es interesante ver por fuera como evoluciona un proyecto de esta magnitud. Estaría bien que este blog fuera como una bitácora del proyecto y fueras explicandonos inquietudes, evoluciones y pensamientos como haces, pero más a menudo!

    Un saludo!

  2. Hola Iñaki:

    En Merkagune utilizamos Yammer, una especie de red social donde vamos comentando la evolución del proyecto desde la experiencia de cada miembro del equipo a lo largo del día. Siempre he pensado que sería interesante hacerlo público, por lo que agradezco tu sugerencia.

    De momento iremos compartiendo los resultados de las principales decisiones que vayamos tomando, tanto éxitos como fracasos, pero eventualmente coincido contigo en que estaría genial ir compartiendo el día a día de la empresa. Tomo nota.

    Gracias Iñaki

    Un saludo

    Arturo

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